Deportista en Pausa: ¿Cómo Resucitar las Zapas de Pádel?
¡Hola, querida seguidora de las peripecias y desventuras de Elena Ramírez!
Hoy te traigo una historia que es parte comedia, parte drama y totalmente real: mi intento de volver a ser la deportista que una vez fui.
Entre Peques y Teclas: Mi Vida en ‘Fast Forward’
Como ya sabes, soy madre divorciada con custodia compartida. Es decir, que una semana la tengo con mis hijos al mil por cien, y la otra la tengo sin mi amados, pero repleta de trabajo y compromisos sociales.
En mi semana de Mami, mis días son una mezcla de ‘Mamá Express’, ‘Directora de Marketing’ y ‘Editora Veloz’. Desde que amanece, estoy en modo supermamá: preparar desayunos que no siempre son instagrameables, carreras al colegio (donde siempre hay un calcetín perdido o una mochila que se rebela o que se nos olvida y hay que volver), y luego, ¡al trabajo! Mis mañanas son un torbellino de correos, reuniones y el arte de aparentar que tengo todo bajo control.
Cuando llegan las 4 de la tarde, es hora del segundo round: recoger a mis peques, enfrentarme a la jungla de los cumpleaños (que la agenda de mis hijos es aún más grande que la de un ministro), y luego las meriendas, que son como intentar negociar con pequeños CEO’s. Juegos, deberes, baños, cenas y siiiii, a la cama ¡Reventada! pero Feliz por cada minuto pasado con mis hijos.
Y la semana en la que los peques no están, me transformo en la ‘Editora Nocturna’, donde mi casa se convierte en una redacción silenciosa… y algo solitaria. Me paso la semana trabajando, hay que sacar adelante la pequeña agencia de Marketing y la Revista, así que todo el tiempo que tengo, lo dedico a ello. Bueno, miento.. también intento sacar tiempo para tener vida social, que es muy necesaria para no volverse uno “un solitario, o la “loca de los gatos” jeje.
Mentalización Deportiva: El Retorno de la Guerrera
Ahora, aquí viene el desafío. Entre este caos organizado, he decidido que es hora de resucitar a la deportista que llevo dentro. Sí, esa que dominaba las zapatillas de pádel como si fueran extensiones de sus propios pies y que veía la bici más como una compañera de aventuras que como un objeto en el trastero.
Pero, ¿Cómo convencer a mi cuerpo de que aún puedo ser esa heroína del deporte?
Primero, mentalización. Me miro al espejo y digo: “Elena, tú puedes”. El espejo, evidentemente, no contesta, pero creo que me da su aprobación tácita.
Luego viene la búsqueda del equipo. Ahí están mis zapatillas de pádel, bajo una capa de polvo y sueños olvidados, mirándome con rencor. “¿Dónde has estado todo este tiempo?” parecen decir. Y mi bici, ¡ay mi bici! Más desinflada que mi ánimo los lunes por la mañana.
Las Excusas: Ese Deporte Mental
Empiezo a listar las razones para empezar mañana: hoy estoy cansada, es tarde, mañana empiezo la rutina… y así hasta que “mañana” se convierte en un lugar mítico donde todos mis planes de ejercicio se hacen realidad.
El Plan (Fallido) de Acción
Finalmente, un día, armada de valor y una playlist motivacional que incluye desde Shakira hasta Eye of the Tiger, decido que es el momento. Me pongo las zapatillas, que se sienten como instrumentos de tortura medieval, y salgo a la pista.
Pero, ¿saben qué? Aunque mi rendimiento está más cerca de una tortuga reumática que de una atleta olímpica, cada golpe en la pelota me hace sentir viva. Y cada pedalada en la bici, aunque sea en el parque y no en una montaña, es un pequeño triunfo.
Recomendaciones para las Deportistas en Pausa
Sé Amable Contigo Misma: Si tu rendimiento no es el de antes, está bien. Lo importante es moverse.
Encuentra Tiempos Muertos: Aunque sean 20 minutos, es mejor que nada.
Diviértete: Elige actividades que te gusten. Si no disfrutas, ¿Cuál es el objetivo?
Y tú, ¿Cómo retomas el deporte en tu ajetreada vida? ¿Algún consejo para una madre, trabajadora y editora nocturna que intenta ser volver a ser también una deportista? ¡Comparte tus experiencias y únete a esta Comunidad de Mujeres Cualquiera que lo intentan día a día!
¡Hasta el próximo post, donde seguiré compartiendo mis aventuras y desventuras, siempre con una sonrisa!