¡Hola! Alma valiente,
Hoy te quiero hablar de todas las emociones que se pueden transmitir con un abrazo.
Todo sería muy diferente si, por un instante, te pararas a pensar, en las cosas que puedes mejorar en otras personas y en ti mism@, con un gesto tan simple y a la vez tan importante, como es abrazar.
Hay muchos tipos de abrazos, pero en esta sección, quiero hacer referencia a los que se dan desde el corazón, con el alma. Con este simple gesto, ayudas a que otra persona se sienta mejor, puedes transmitirle paz, equilibrio, armonía y muchas más emociones.
Abrazando, puedes transmitir mensajes que, en ocasiones, no te atreves a expresar con palabras, hay tantas y tantas cosas que se dicen por medio de un abrazo. Te invito a llevarlo a la práctica, porque te puedo garantizar que te va a hacer sentir muy bien.
Aprende a abrazar desde el corazón, a recibirlo y a pedirlo, cuando lo necesites.
Le estás transmitiendo a la otra persona que estás ahí, que no está sola, que puede contar contigo para lo que necesite.
Todas estas sensaciones y emociones que estás transmitiendo a la otra persona, son mutuas y recíprocas, pues tu puedes estar sintiendo lo mismo, dependiendo del momento que estés pasando.
Hay abrazos tan intensos que, en ese momento, no sabes quién está sanando a quién.
Un gesto tan sencillo y, a la vez tan importante, te impulsa, te aporta seguridad, disminuye el estrés, sube la autoestima, te alivia emocionalmente y refuerza lazos sentimentales.
Hay abrazos especiales en los que se detiene el tiempo y son los mejores, disfrútalos, porque ese instante con la otra persona es mágico, hay un intercambio de energía y te hace sentir por un instante llen@ y plen@.
Empieza tu día con un abrazo intenso, desde el corazón, con el alma y, cuando lo cojas como hábito, verás los beneficios que te aporta y lo bien que te sentirás.
Un abrazo no va a hacer que se solucionen tus problemas, pero sí hará que te sientas más aliviad@, te ayudará a verlo todo de otra manera y a poder afrontar el problema que estés superando.
Con este simple gesto y, a la vez, tan importante, también puedes ayudar a la otra persona a sanar sus heridas y a sentir en ti un apoyo incondicional.
Para poder conectar, por medio de un abrazo, con la energía y el alma de la otra persona, debe de durar como mínimo unos 20 segundos y lo puedes alargar todo lo que sientas, pero te aconsejo, que cuando des un abrazo de este tipo, no mires el tiempo, simplemente déjate llevar, disfrutando de lo que te aporta y de las sensaciones de bienestar que experimentas en ese momento.
Acostúmbrate a abrazar a diario y a sentir esa calidez y energía que a veces necesitas.
Independientemente de la situación que estés viviendo recuerda, que no estás sol@, por eso te regalo un beso, un abrazo y un te quiero. Nos vemos en el próximo post y recuerda, sé feliz.
Acompáñame en “Almas valientes” ¡Te espero!