(1º aspecto imprescindible para darle una oportunidad de éxito a tu emprendimiento)
Cuando tú te vistes, eliges tu ropa adecuando tu outfit a la circunstancia. Y si no sabes dónde vas, te vistes intentando estar preparada para lo que salga, tienes un plan. Algo parecido es lo que debes hacer cuando decides EMPRENDER.
Tener un Plan, es el punto de partida de tu negocio. Es necesario e imprescindible porque es lo que te da la dirección. Y no sólo esto, sino que, además, te hace planteamientos que te llevan a cuestionarte casi todos los puntos que conformarán tu emprendimiento. Por ejemplo: cuando inicias tu plan, te van a surgir preguntas como: ¿para qué inicio este emprendimiento?, ¿cómo lo voy a iniciar?, ¿me gustaría a mí el producto que quiero vender?, ¿es necesario este servicio en la sociedad?, ¿a quién le voy a vender?, ¿qué pasa si los objetivos no se van alcanzando en los plazos deseados?, etc.
Por otro lado, cuando empiezas a responder a estas preguntas, empiezan a surgir unas características indispensables de la persona emprendedora, la innovación, la creatividad, el liderazgo, la pasión, la actitud, etc.
¿Ves por dónde va este aspecto? Es la estructura, el esqueleto de lo que tu pretendes hacer. El plan te hace una fotografía de tus habilidades, destrezas y herramientas, tanto como de tus debilidades, carencias y puntos a trabajar. Te va a decir qué tipo de empleados necesitas, qué cantidad de personas van a hacer falta para cumplir esos objetivos iniciales, entre otras muchas realidades de lo que puede pasar. Aunque, lo más importante del plan, es que delimita tu margen de acción. ¿Qué quiero decir?, significa que cuando tienes un plan, los riesgos de fracaso disminuyen exponencialmente, porque el plan te va a decir en qué momento es necesario retirarte si no se están consiguiendo las metas en los plazos establecidos.
El plan es tu guía, tu ruta, tu mapa. Ninguna persona debería EMPRENDER sin TENER UN PLAN. Y, aunque a simple vista, no resulte tan relevante, lo cierto es que de este aspecto depende en gran medida tu éxito o la falta de él.
El plan te prepara para fracasar y también para CONQUISTAR la cima que aspiras. Tener éxito requiere una capacitación especial. No todas las personas están aptas para vivir el triunfo que tanto desean y buscan. ¿Qué pasaría si a los 6 meses estuvieras ganando la cantidad de dinero que quieres, y tienes tanto trabajo que ni siquiera te das cuenta?, o, ¿realmente estás preparada para tener libertad financiera?
Muchas personas tocan el cielo con las manos en sus vidas profesionales y terminan arruinadas, con crisis emocionales o, incluso, perdiendo la vida. Esto sucede porque esos logros han llegado sin ningún plan. Han centrado su energía en producir y no han puesto límites ni objetivos personales. Tener un plan de acción es el mejor aval con el que te puedes proteger en tu emprendimiento para cruzar la meta soñada y ALCANZAR el nivel de vida que buscas al EMPRENDER, no le restes importancia…
¡¡¡Todo empieza y termina en ti!!!