Los hijos, qué gran bendición,
Aunque traerlos al mundo conlleve dolor
Aportan alegría y satisfacción
Pero desde que nacen, también preocupación.
Doy gracias a la vida
Un millón de veces, de noche y de día
Por sentir su Amor sin medida
Su admiración y orgullo cada vez que me miran
La mayor, Alejandra, es mi persona favorita
Dulce, cariñosa, inocente y sencilla
Me quiere, me ama, me adora y me imita
Oliver, mi radiografía, mi campeón,
Yo le llamo mi pequeño Indiana Jones
Muy brutote pero todo corazón
Los dos completan mi vida
Fueron mi misión, son mi historia escrita
Y hasta el día en el que yo me despida
Serán los verdaderos amores de mi vida.