Estimad@ lector@,
¡¡Feliz Febrero!! El mes del Amor y la Amistad. En este capítulo me gustaría centrarme en el Amor Propio, el Amor a uno mismo.
Considero que el amor propio es la base para alzar el vuelo. Sobre él se construyen tus sueños y son el combustible que te impulsa a volar alto sin miedo a caer. Cuando careces de amor propio cualquier objetivo te parecerá inalcanzable.
En la vida te llegará un momento, si aún no te ha llegado, en el que sentirás que algo dentro de ti pide más, como si algo te susurrara al oído que es hora de alzar el vuelo. Te asustará el vértigo a lo desconocido y el amor hacia ti mismo será el punto de partida imprescindible para ese nuevo viaje.
El amor propio es el pilar que sostiene todo. Amarte es reconocerte, no es egoísta, es una necesidad. Es verte con honestidad, sin máscaras ni juicios. Es reconocer que tus vulnerabilidades y fortalezas tienen un valor. Y es que para alzar el vuelo no hay que ser perfecto, hay que ser auténtico. La autenticidad es tu brújula. La vida se nos pasa intentado encajar, cumpliendo expectativas de otros, y nos olvidamos de lo más importante: TÚ ¿quién eres realmente? Para alzar el vuelo no necesitas encajar mejor, tan sólo ser auténtico, ser quién eres sin miedo. Cuando te amas, te conviertes en tu mejor y mayor amigo y aliado, dejando de depender de las aprobaciones externas.
La autenticidad no es negociable si quieres alzar el vuelo hacia lo que realmente deseas.
Cuando saltas a lo desconocido es usual que vengan los miedos. El miedo es la jaula que te impide avanzar hacia tus sueños. Por eso hay que permitirse sentir ese miedo pues te mostrará el camino para atravesarlo. No hay que eliminar los miedos, al igual que el resto de las emociones, permítete sentirlo para aprender a avanzar con ellos. El miedo es el mensajero que te lanza retos para que aprendas a confiar en tí, en tu autenticidad, con tus fortalezas y debilidades. El miedo te anuncia que estás llegando al crecimiento.
El amor propio es ese combustible que te impulsa. Cuando decides tratarte con compasión, sin exigencias, no te comparas y confías en tu capacidad para caminar firme contigo, es cuando suministras combustible al motor que te hará volar. Ese combustible no solo te permite despegar sino mantenerte en el aire.
Nadie puede escapar de sí mismo de manera consciente. Cuando te amas, sabes que eres suficiente y estás listo para volar. El vuelo es inevitable, no ignores esa llamada. Esa llamada interna que te informa que puedes construir la vida que refleja quien realmente eres. Cuando llegue ese momento tu amor propio será el viento que sostenga tus alas para mantener tu vuelo.
Por todo esto, permítete creer en ti, mírate con ternura y ámate con valentía. Tu amor propio te sostiene. Este vuelo inevitable es el regalo más auténtico que puedes hacerte a ti mismo.
¡Despliega tus alas y conquista tu cielo!