¡Por fin! Llegó el día en el que recogía a mi perra y en el que había estado pensando las últimas semanas. Tenía que comprarle sus cositas, buscarle una cama, adecuar su espacio, coger un comedero y bebedero accesibles a su estatura (chiquitina) y ¡que no le faltara de nada!
La perra ya había estado conviviendo con su madre y hermanos casi tres meses desde su nacimiento. Aunque a todos nos gustan los cachorros y cuanto más recién nacidos más bonitos y achuchables son… Esto que parece una tontería sin importancia resulta que es vital para el buen desarrollo físico y mental de los cachorros. Si a un cachorro le quitas todo lo que tiene en su inicio vital, el contacto de su madre, la leche materna, la limpieza que les proporciona, los mimos y achuchones que les da como su madre que es, puedes estar condicionando a que se determine, en la mayoría de los casos, para que tengan una buena salud en general. Sobre todo, a nivel emocional. Ese contacto y roce que tiene con sus hermanos y su madre va a determinar mucho el carácter del cachorro. Si ha sabido mantener una relación normal de juegos, de ahora mandas tú y luego yo, ahora te muerdo y luego me dejo yo… ¡Súper importante para establecer reglas y que no sean cachorros tímidos, miedosos o agresivos porque no han podido expresarse ni jugar con sus hermanos!
¡De verdad! Es muy importante. Cuando te den un cachorro o vayas a elegirlo, mira que esté jugando, que se exprese, que no esté en un rincón solo sin contacto, que sepas que ha estado con su familia, conocer a padres y hermanos, ¡va a ser vital para que su desarrollo sea el correcto!
Y yo estuve un buen rato observando cómo se relacionaba mi cachorrita, jugando con sus hermanos, ¡qué placer verlos! Sabes que la vas a cortar sus vínculos pero que los ha fomentado lo suficiente y los vas a potenciar tú dándole todo tu cariño y compañía. Ya que es lo que nunca te va a faltar con un alma pura como son los animales.