Amarga sinceridad,
leer palabras que duelen
pero que son la realidad.
Qué malo ese rencor,
que nubla a los amantes
poniendo la venganza por delante.
Uno hizo daño primero,
pero se arrepintió,
y pidió perdón.
El otro no supo perdonar a tiempo
y su rencor acabó
rompiendo aquel posible Amor.
Ahora,
los dos amantes,
lloran en silencio,
recuerdan los buenos momentos.
Y se pregunta:
¿Y si fuera ella?
¿Y si fuera él?