Así resume Nietzsche su “eterno retorno de lo mismo”. Una de las teorías más bellas e interesantes del filósofo alemán que nos llevan a hacer un ejercicio de responsabilidad sobre las acciones que llevamos a cabo.
¿Me gustaría que mi vida volviera a repetirse siguiendo exactamente cada secuencia experimentada? Si la respuesta es sí, perfecto, vives la vida que más o menos deseas, hay coherencia entre actos, pensamiento y sentimientos.
Pero si la respuesta es negativa, quizá es momento de hacer un punto de inflexión y caminar de manera en que deseemos que los pasos que demos se repitan eternamente, en esta y todas las vidas posibles.
La filosofía de Nietzsche es vitalista, ama la vida, el cuerpo y sus pasiones, nos anima a disfrutar con responsabilidad, sobre todo, para con una misma.
A continuación, así como en la imagen adjunta, os regalo un fragmento extraído de mi libro “La felicidad más allá del bien y del mal” (Editorial hilos de Emociones), el cual es fruto de mi tesis doctoral sobre la investigación de la idea de felicidad en el filósofo alemán
Ahora bien, ¿qué ocurre con el arrepentimiento, o con los momentos en los que echamos la vista atrás y desearíamos poder cambiar algún suceso que tenga que ver con las decisiones tomadas? Nietzsche responde con su planteamiento del eterno retorno, íntimamente relacionado con el amor fati o amor al destino. Si tomamos decisiones a través de la deliberación, es decir, la reflexión, la autonomía y la responsabilidad, probablemente tendremos que padecer menos arrepentimiento que si nos dejamos llevar por voces ajenas que nos dirigen como a títeres sin voluntad. Este planteamiento encierra la gran enseñanza de la vida adulta: la unión de la responsabilidad y la autonomía, también la falta de sentido de culpar o responsabilizar a terceras personas por los resultados no deseados fruto de una elección autónoma, así como la insensatez de culparse o reprocharse a uno mismo una “mala” decisión. Esto es así porque si la deliberación, reflexión y autonomía son la base de las decisiones, a pesar del resultado y la intervención del azar y las circunstancias, podremos afirmar no que algo “fue”, sino que “así lo quise”.
¿Qué piensas sobre esto? Dime si alguna vez te has planteado este tipo de cuestiones…
Si te interesa el tema de dejo el enlace para hacerte con mi libro:
https://hilosdeemociones.es/product/la-felicidad-mas-alla-del-bien-y-del-mal/
¡Nos leemos!