Mi Gatito Siamés,
un día de casa se fue.
No se fue a por comida,
ni porque tuviera sed,
yo fui el culpable,
por olvidarme de él.
Vuelve mi GATITO,
prometo volverte a querer,
aunque condiciones también te pondré.
No me gustan los gatitos
que van de allá para acá,
sino los tranquilos
cuidando su hogar,
y si esto no hicieras,
no vuelvas más,
que pronto otro GATITO
ocupará tu lugar.
Aunque tan bonito
como tú ninguno habrá.
Por eso GATITO,
vuelve a tu hogar,
jugaré contigo,
te cepillaré,
y mis cálidas manos
acariciaran tu piel.