Oculta entre las sombras
En la profundidad más insólita
Se escondía una flor marchita
Sin brillo, sin pétalos… sin hojas
El sol salía cada día
Los rayos de luz todo invadían
Pero esa flor marchita allí seguía
Sola, mustia, casi sin vida
Y de repente, llegó una inundación
Plantas, animales, todo sumergió
Desgracia, llanto, desolación
Ya no quería, ni salir el sol
Pero allí entre las aguas
Oculta entre las sombras
En la profundidad más insólita
Apareció radiante la flor marchita
No es más fuerte
La que menos se “sumerge”
Si no, la que de sus cenizas renace
Siempre… pase lo que pase