¡Hola! Alma valiente,
Es mi deseo que nunca te falten las ganas de vivir, todo puede cambiar en un instante, por eso merece la pena vivir cada segundo.
La vida no siempre es fácil y te golpea cuando menos lo esperas, sin avisar, pero está en tus manos superar las adversidades y continuar creciendo o quedarte estancad@.
En realidad tu verdadera enseñanza no está en las palabras, sino en las experiencias, y todo esto conforma el aprendizaje.
En ocasiones, te suceden cambios repentinos y drásticos que te resistes a aceptar y te cuesta asimilar, pero, con el tiempo, comprenderás que todo pasa por algo y, aunque al principio te duela, al final verás que generalmente pasó por tu bien.
Por otro lado eres human@ y como tal, cuando te suceden estos cambios tan bruscos en un instante en la vida, tienes derecho a llorar y derrumbarte, pero una vez que te desahogues y te vacíes de lágrimas, inmediatamente después, debes coger impulso y afrontar cualquier situación.
Por experiencia, tras volcar ese dolor, notarás que te has deshecho de ese nudo que tenías en tu interior y has dejado espacio para llenarlo de lo que te hace feliz y de lo bueno que está por venir.
Igual que haces limpieza de tu casa, de vez en cuando debes llevarla a cabo en tu interior y quitar las cosas que te duelen, te atormentan, te decepcionan, etc., para cambiarlas por vivencias y recuerdos que te aporten bienestar, equilibrio, armonía, paz y felicidad.
Con estos cambios repentinos, cada vez te vas haciendo más fuerte y empiezas a valorar que, a veces, tienes que llorar, para estimar el valor de una sonrisa.
Tu vida puede cambiar en segundos, y por eso mismo, debes aprender a modificar lo que no te gusta o no te hace feliz, aún costándote tiempo, constancia, esfuerzo y sacrificio, pero cuando lo consigues, verás que merece la dicha y vencerás cualquier impedimento que se te presente.
Si por cualquier circunstancia tu vida da un giro inesperado, y tienes que vivir una situación muy difícil, piensa que vas a tener dos opciones, una es rendirte, lamentarte, hundirte y pasarlo mal, o por el contrario, sacar fuerzas, afrontar lo que venga y quedarte siempre con el aprendizaje adquirido. Cuando todo pasa, comprenderás que era necesario para seguir aprendiendo, creciendo y evolucionando.
Esta segunda opción, es la más compleja, pero también, la que te llevará a superarlo todo.
Si en algún momento piensas que no hay salida, es cuando más debes de creer en ti mism@ y en tus posibilidades. Sé siempre tú mism@ con tu esencia, no te rindas nunca y mira siempre hacia adelante.
No digas las palabras nunca jamás, ante cualquier circunstancia, pues la vida da muchas vueltas y puedes vivir situaciones, que no habrías imaginado.
Independientemente de la situación que estés viviendo recuerda, que no estás sol@, por eso te regalo un beso, un abrazo y un te quiero. Nos vemos en el próximo post y recuerda, sé feliz.
Acompáñame en “Almas valientes” ¡Te espero!