Y cuando ya pensaba que estaba superando ese miedo a ese penúltimo de abril, pasados 6 años, llegó otro acontecimiento a mi vida en ese mismo día. Esta vez, en un primer momento, lo tomé como algo super positivo, como una señal donde mi amigo Jorge (que murió ese mismo penúltimo de abril) me daba el visto bueno para mi pareja, la que ha sido mi marido durante siete años, y es el padre de mis hijos, pero que la cosa no funcionó, y me divorcié hace cuatro años.
Te parecerá un absurdo, y seguro que tienes razón, pero existe un programa en la radio donde cada mañana dan una fecha, elegida al azar y ante notario, y quien haya nacido en esa fecha puede llamar y si es la llamada cien, le regalan una cantidad de dinero. Yo todas las mañanas al ir a trabajar ponía esa cadena de radio en mi coche, y justo escuchaba ese programa cada día… Pues el día 29 de abril, la fecha elegida fue el día y el mes de nacimiento de mi ex marido.
Nosotros llevábamos saliendo un par de meses, no más, pero yo llevaba sin pareja años, porque no tenía ganas de salir con nadie y tampoco había aparecido nadie que me motivase como para comenzar una relación. Pero con él fue un flechazo desde el principio y todo fue muy rápido. A lo mejor por eso no me di cuenta de lo que me esperaba.
Para mi que en ese día en concreto, saliera esa fecha “en particular”, fue un “subidón” y una señal en toda regla. “Jorge me está diciendo que éste chico es el definitivo, que me meta en este tren y no me baje…” Pero como todo, a la larga le encuentras otras interpretaciones, y con los años empecé a creer que mi amigo Jorge ese día me estaba avisando de que saliera de “ese tren” y que siguiese mi camino…
Aún así, volvería a coger ese tren, a pesar del camino de piedras y espinas, porque si no hubiese cogido ese tren, mis hijos, las personas más importantes de mi vida, no habrían venido al mundo (habrían venido otros hijos probablemente, pero ya no serían Alejandra y Óliver). Y a pesar de que ahora mismo con el padre de mis hijos no tenga nada en común, más que mis hijos, esa parte en común es la más importante en mi vida, y por lo tanto él seguirá siendo importante como padre de ellos, a pesar de que su misión en esta vida sea “que yo no sea feliz”.
Pero ahí no queda la cosa. Dos años después, el mismo penúltimo de abril… ocurrió otro suceso importante, que en un primer momento volvió a ser traumático, pero que a la larga entendí de nuevo, como positivo.
A una persona muy importante de mi vida le diagnosticaron ese mismo día un problema importante en el corazón… el que requería de una operación con mucho riesgo. Recuerdo como si fuera ayer cuando ella nos llamó por teléfono para que fuéramos a tomar algo a una cafetería cercana al hospital donde había tenido su “revisión”. Entre lágrimas, pero aguantando el tipo, ya que es una de las Mujeres más fuertes que conozco, nos contó lo que el cardiólogo le había encontrado en el corazón, y que la operación sería en cuestión de semanas.
Yo no podía creer que estuviera pasando aquello…y menos en ese mismo día, mi día “maldito”.
Pero una vez más, para ese hecho traumático, busqué la interpretación positiva: gracias a que ese cardiólogo le vio la malformación en el corazón, ese penúltimo de abril, ella está ahora mejor que nunca, y sin riesgo ninguno de tener cualquier problema de corazón, ataque, desmayo, muerte, … Y está disfrutando de sus hijos y sus nietos cada día sin ningún miedo.
Para los seguidores de Iker (cuarto milenio), que yo soy una, aquí pensé para mis “adentros” que era mi amigo Jorge el que guió al cardiólogo para que viera esa malformación, porque él es mi ángel de la guarda :).
Y si piensas que ya se acabaron mis acontecimientos del penúltimo día de abril, te diré que aún quedan y no uno, sino dos… Uno de hace 4 años, y el último hace 2 años…hace nada. Pero eso, ya te lo cuento la semana que viene.
Continuará…