¿Funcionas desde la Ayuda constante o desde el Acompañamiento Respetuoso?
Hoy en este nuevo Post, te acerco a que puedas parar unos instantes en tu vida cotidiana, en tus movimientos rutinarios, que muchos sin ser conscientes son inconscientes, desde donde avanzamos en el caminar por la vida, sin estar totalmente presentes desde donde funcionamos, como ello nos afecta de forma más o menos consciente, y cómo ello afecta a nuestras relaciones, conmigo mism@ y con los demás.
Es otra forma de mirar que si cambio la forma de pensar, hablar, actuar, o posicionarme en mi día a día, también se producen pérdidas de forma interna en mí, que igual yo hasta ahora no lo había visto, por mi bullicio, por mi frenético movimiento en la vida.
¿Empieza a resonar algo en ti? A través de estas palabras que estoy mostrándote.
Nos han enseñado a nivel familiar, a nivel social, o religioso, que lo importante es Ayudar.
Hoy estoy aquí para mostrarte una nueva forma de mirar sobre ello.
Recuerda que las palabras tienen un significado único para cada una, aunque mi mente me posicione en otro lugar, el significado es el que se da o se ha dado de forma colectiva, y ello tiene un gran peso energético, que me moviliza muchas veces desde el inconsciente hacia un lugar determinado, hacia un posicionamiento en la vida determinado.
La ayuda es un tipo de conducta prosocial en favor de una persona o personas, como el altruismo y la cooperación, para encaminarlo a una salida ante la situación que esté viviendo. Y está posición le da al que ayuda una posición superior al que es ayudado, ya que yo te ayudo porque sé cómo es mejor hacerlo, todo ello proviene del inconsciente personal y colectivo, como he comentado más arriba. Y la información que se envía a la persona tú no sabes cómo hacerlo, yo sí, yo te saco de ese lugar.
Ayudar implica hacer algo activo de forma concreta, destinada a resolver una necesidad, problema o dificultad que está enfrentando una persona, para facilitar la vida de otra persona. Puede significar resolverle un problema, intervenir o hacer parte del movimiento del otro.
Se busca brindar una solución desde ti, facilitar una tarea desde ti, o aliviar una carga una carga desde ti.
Ello puede generar una relación de dependencia, y que algunas veces sin permitir que la otra persona aprenda o crezca en sí misma, desde ello.
Por tanto esta actuación nos posiciona en dos personas no iguales, y con una carga energética para cada posición, que deja al que ayuda en mejor, y el ayudado en el que no sabe, y no puede hacer nada por sí mismo. Recuerdo, desde el inconsciente.
Acompañar es una forma de ser parte de algo. Acompañar no es solamente ir con alguien a algún lugar. Es generar confianza, sostén, entre la persona acompañada y quien acompaña. La persona primero tiene que aceptar nuestro acompañamiento y nosotros/as “estar ahí” cuando la acepte, y proporcionarle en cada momento lo mejor que el otro pueda sostener por sí mismo. De la forma y manera que sea posible por la persona acompañada, desde su ritmo, sintiéndose que es respetada desde el mismo lugar, no hay nadie que sea superior al otro, el que acompaña y el que es acompañado, están en la misma forma, sin que nadie sea más ni menos que el otro.
Acompañar significa estar presente, disponible, sin ser necesario intervenir, ni solucionar algo del otro. Es más un acto de apoyo emocional, moral o de presencia, sin tratar necesariamente de cambiar la situación del otro. Sino sosteniéndolo para que vaya caminando a su forma, aunque decaiga en ello.
Acompañar permite que la otra persona conserve su autonomía, tome sus propias decisiones, mientras que la ayuda puede implicar tomar el control de la situación del otro, desde tu mirada.
Diferencia clave:
Ayudar es hacer por el otro, mientras que acompañar es estar con el otro.
Ayudar puede ser más práctico y directo, mientras que acompañar es más emocional y sutil. Ambos son valiosos, pero es importante saber cuál es el lugar que le corresponde a cada persona ocupar, para poder facilitar ese apoyo activo o tu presencia, desde el equilibrio.
La diferencia por lo tanto como puedes ver es profunda, entre ayudar y acompañar, está última es profunda y tiene implicaciones tanto emocionales como prácticas en nuestras relaciones con nosotros mismos y en la forma en que nos relacionamos con los demás.
Por tanto respétate ahora que tienes esta información que acabo de compartir contigo.
Observa desde dónde te sitúas respecto a ti.
¿Buscas que te ayuden? Y ello te lleva a que no seas responsable del movimiento que ahora la vida te solicita que realices y lo dejas en manos del que te viene a ayudar.
¿Buscas a alguien que te acompañe? Desde la adulta/o que eres, haciéndote responsable, decidiendo el siguiente paso que la vida te está solicitando que realices para avanzar en este preciado momento, sintiéndote sostenida/o por otro/a que te mira y te ve por igual a él.
¿Te posicionas desde el ayudar? Por tanto vas a salvar al alguien, que puede pedirte tu presencia o no, ya que en ti está la faceta de la ayuda, asumiendo la responsabilidad de la vida de la otra persona.
¿Te posicionas desde la ayuda hacia ti? Es la única decisión posible en la ayuda, tú te puedes ayudar, facilitando todos aquellos movimientos que encuentres en tu caminar por la vida, ya que aquí no pierdes tu responsabilidad, sino que la respetas.
No salgas a buscar ayuda, Sal a buscar Acompañamiento, va a ser mucho más fácil, más compasivo, más respetuoso hacia el paso a paso que ahora te toca recorrer.
No te sientas culpable por lo que hayas realizado anteriormente, ahora es un nuevo momentos para decidir y avanzar en cómo colocarte ahora en la vida, de forma más fácil, más respetuosa, y permitiendo, que cada uno pueda asumir su propia responsabilidad en la toma de decisiones, en la toma de acciones, sintiendo que tú puedes estar allí sosteniendo de la mejor forma que tú puedas, para ti y para el otro. Sin perderte, ni que el otro se pierda, cada uno existe por igual.
Revisa, Responde con profundidad todo ello, y observa qué emociones hay en ti, sobre todo ello. ¿Qué aparece que no sabías que existía en ti? Una creencia atrapada, una emoción bloqueada, un patrón adquirido,… Hazte cargo de ello. Y desde allí decide cómo actúas a partir de este instante.
Contesta con honestidad, ya que esos cambios te pueden traer nuevas perspectivas de ti, para ti, y nuevos desafíos, aunque de forma más tranquila. Obsérvalo como nuevas oportunidades para andar de forma diferente, y sobre todo con mayor ligereza. Se honesta/o y comprensivo contigo.
Compartiendo conmigo que te ha parecido esta nueva mirada que te aporto, donde si decides hacer algo diferente en ti, vas a tener que sostener una pérdida interna, vas a dejar de ser y actuar como hasta ahora, para hacerlo diferente y con mucho más impulso y flexibilidad para ti.
Recuerda que además en estos momentos a nivel astrológico, los movimientos planetarios en los cuales todos nos encontramos sumergidos, nos guste más o no, nos llevan a navegar, en cambiar, transformar y soltar aquellas formas de pensar, hablar y accionar que ya no sirven para este momento, en esta nueva resonancia, donde todos estamos mecidos por el baile energético planetario. Que se traduce a nuestros movimientos internos.
Tu avance también es mi avance.
Avanzamos y nos sostenemos junt@s desde el corazón.
TE ABRAZO por permitirte mirar desde mis cambios, mis cierres y mis inicios, en tus cierres e inicios y hacerlo a través de mi acompañamiento, en este nuevo post.