¡Hola, queridísim@ lector!
Aquí Elena Ramírez, tu rubia teñida favorita, y hoy te traigo un episodio especial de mi vida: mi regreso a la visita médica, pero en modo hiperactiva 4.0 .
Después de 12 años teletrabajando en casa, gestionando mis propios proyectos, manteniéndome en forma y sin faltar un solo día a mi rutina de “madrugar, arreglarme y estar lista para la acción”, he vuelto a la carretera, a los encuentros cara a cara, a las reuniones en persona y a la vida social absoluta .
Lo que antes era un “cambio de aires” se ha convertido en un huracán de actividad, y déjame decirte algo: estoy encantada.
Acto I: Flashback a Mis 25 Años – La Época de los Congresos, las Clínicas y las Cenas de Trabajo
Corría el año en el que aún usábamos Messenger, el iPod o para mi la BlackBerry (amo ese teléfono) era lo más cool del momento y los móviles no servían para hacer fotos decentes. Y yo era la reina de la visita médica (que modesta soy..jejeje).
Con 25 años, mi día a día era puro movimiento:
- Madrugar, subirme al coche y recorrer la ciudad de hospital en hospital.
- Encadenar reuniones con médicos mientras tomaba más café del recomendado.
- Congresos, eventos, cenas de trabajo, hoteles y viajes constantes .
- Conocer a gente nueva cada día y construir relaciones laborales sobre la marcha .
- Un estilo de vida frenético, pero que me encantaba .
Si me hubieras dicho en ese momento que pasaría 12 años sin pisar una oficina ni asistir a una reunión presencial, me habría reído en tu cara. Pero pasó.
Acto II: Hiperactiva Siempre – De Teletrabajar a Salir al Mundo
Ahora, con 44 años , me encuentro en una versión mejorada de aquella Elena de 25. ¿Menos energía? ¡Para nada! De hecho, creo que tengo más.
Desde el primer día en mi nuevo trabajo, me di cuenta de que no estaba regresando al “despacio”. No, no, no. Estoy volviendo a lo grande.
- Vuelvo a vivir en la carretera, pero con un coche de empresa que es prácticamente mi segunda casa.
- Mis mejores galas están de vuelta, pero lo cierto es que nunca las dejé. Porque sí, aunque trabajara desde casa, nunca he sido de estar en pijama ni de trabajar en el sofá. Siempre lista, siempre arreglada y siempre preparada.
- Sigo gestionando mis proyectos personales, pero ahora los fin de semanas y de 7 a 8 de la mañana y de 7 a 8 de la tarde. Porque si algo me caracteriza, es que el día tiene 24 horas y yo pienso aprovecharlas todas.
- Las pesas y el deporte ahora a las 6 de la mañana, porque mi cuerpo pide movimiento antes de lanzarme a la carretera.
Y lo mejor de todo: mi trabajo ahora tiene un propósito aún mayor. No vendo medicamentos ni productos, ahora ayuda a Mujeres a cumplir su sueño de ser madres. Y eso, querid@ lector, es la mayor motivación que puedo tener cada mañana y conseguir la felicidad de las personas, no se paga con dinero.
Acto III: Cambios… Pero No Tantos
Claro, algunas cosas han cambiado con los años:
- Antes dormía lo justo y sobrevivía con cafeína.
Ahora duermo lo justo… pero con organización militar. - Antes vivía improvisando y corriendo de un lado a otro.
Ahora lo sigo haciendo, pero con una planificación casi quirúrgica. - Antes podía aguantar jornadas interminables sin notarlo.
Ahora también… pero con un poco más de ibuprofeno en el bolso, por si acaso.
Lo que no ha cambiado es mi energía, mi pasión y mis ganas de estar en todas partes.
Acto IV: Reflexiones de una “Hiperactiva” Feliz
Volver al mundo de la visita médica me ha hecho recordar cuánto me gusta el contacto humano real. Después de años de reuniones virtuales y llamadas, nada se compara con mirar a alguien a los ojos, compartir un café y construir relaciones en persona .
Así que aquí estoy, rejuvenecida, motivada y más feliz que nunca, recorriendo clínicas, organizando mi agenda como si fuera una ministra y disfrutando de cada momento.
Consejos para Sobrevivir a una Vuelta al Mundo Real con Energía a Tope
- Organización, organización, organización : Si quieres hacerlo todo, necesitas un plan. Y una agenda digital. Y alarmas. Y una buena memoria.
- Haz de tu coche tu centro de operaciones: Un buen café (yo lo sustituyo por una ampolla de Jalea Real cada mañana), buena música y un cargador para el móvil pueden hacer la diferencia entre un día normal y uno caótico.
- No renuncies a lo que te hace bien: Si tenías rutinas que te funcionaban (como hacer deporte, gestionar tus proyectos o tomarte tu tiempo para ti), ajusta los horarios, pero no las abandones .
- Disfruta el contacto humano: No hay Teams/Zoom/Meet que sustituya una conversación en persona.
Y tú, ¿has dado un giro a tu vida laboral recientemente? ¿Ha vuelto al mundo presencial después de años de trabajo en casa? ¡Cuéntamelo en los comentarios y compartamos experiencias!
Hasta el próximo capítulo de “Elena Ramírez 360º”, donde seguiré demostrando que la energía no tiene edad y que la vida está para exprimirla al máximo .