¡Hola, querid@ lector@!
Soy yo, Elena Ramírez, tu rubia teñida de confianza, y hoy vengo a contarte algo muy serio: mi vida no es una vida… es un videojuego.
Uno de esos con pantalla partida, minijuegos imposibles y niveles que deberían tener premio solo por intentarlo.
Y tú, si tienes hijos y trabajas, seguro que estás jugando también, aunque no te hayas dado cuenta.
Así que ponte cómod@, sujeta el mando y acompáñame por este recorrido épico: una jornada completa de madre multitarea en modo “Difícil + Hiperactiva + 44 años”. 🎮💥
🗺️ NIVEL 1: “SALIR DE CASA CON VIDA”
Objetivo: Que los niños salgan vestidos, con mochila, almuerzo y dignidad.
Dificultad: Altísima. No apta para principiantes.
Comienza a las 6:00 con mis pesas, porque si no empiezo moviendo cosas, no funciono. Luego, de 7:00 a 8:00, mientras preparo desayunos, ropa y moral, también gestiono mis proyectos (agencia de marketing y Revista digital)
Sí, multitarea nivel leyenda.
A partir de las 8.00, despertar a mis amores, entre peinar a Ale (que nunca quiere coleta normal) y convencer a Oli de que no puede ir vestido de Spiderman al colegio… paso por tres fases de negociación y dos de autocontrol emocional.
Cuando por fin los dos tienen mochilas, almuerzo, calcetines a juego (aproximadamente) y todo el cuerpo cubierto por ropa, se desbloquea el primer logro del día.
🚘 NIVEL 1.5: “MODO VISITA MÉDICA ACTIVADO”
Objetivo: Hacer ruta de visitas médicas, mantener el glamour, el temple y la energía sin derretirte en la carretera.
Dificultad: Alta con picos de locura. A veces no sabes si estás en Madrid… o en la segunda pantalla del Mario Kart.
Una vez que consigo despegar a mis criaturas de mí como si fueran pegatinas, me convierto en Elena profesional, esa que coge su coche de empresa, se pone su blazer, su mejor perfume y su sonrisa más brillante, y se lanza a la calle a recorrer clínicas como si no hubiera un mañana.
Cada día, una ruta distinta. Mi GPS ya me trata de tú. Entre visitas, llamadas, correos y mensajes de última hora, sobrevivo como una mujer elegante que no ha dormido ocho horas desde 2015. Pero nadie lo nota. ¿Por qué? Porque llevo mi rímel bien puesto y el corrector de ojeras es de cobertura profesional.
En cada clínica doy lo mejor de mí, porque no vendo productos, entrego posibilidades, esperanza y acompañamiento. Trabajo en una clínica de fertilidad, y eso no se toma a la ligera. Pero, eso sí, en el coche llevo siempre un snack escondido, unas bailarinas por si los tacones me traicionan, y un boli que parece varita mágica de tanto firmar cosas.
Y cuando termino la ruta… no, no me voy a casa a tumbarme. Aún queda medio videojuego por delante.
🛻 NIVEL 2: “EXTRAESCOLARES EN DIFERENTES GALAXIAS”
Objetivo: Llevar a Ale al baile y a Oli al fútbol sin perder a ninguno por el camino.
Dificultad: Legendaria. El GPS se agota de tanta vuelta.
Las extraescolares son como misiones secundarias del juego, pero que condicionan TODA la narrativa.
Una está en Mordor, la otra en Tatooine, y para llegar de una a otra tienes que cruzar cinco rotondas, dos atascos y, si tienes suerte, no gritarle a nadie por comerse tu aparcamiento.
Mientras una baila, el otro grita que quiere merienda. Mientras uno corre, el otro necesita hacer pis. Todo cronometrado al segundo. Y tú, mientras tanto, haciendo malabares entre contestar un mail, no atropellar conos y no perder la paciencia (ni el móvil).
🧼 NIVEL 3: “EL RITUAL DE NOCHE”
Objetivo: Llegar a las 21:30 con niños duchados, cenados y en cama.
Dificultad: Final Boss. Jefe de pantalla: La Resistencia del Sueño.
Aquí entramos en territorio épico. Esto ya es la pantalla final.
Primero, convencerlos de que es hora del baño. (Spoiler: nunca lo es, según ellos). Luego, que no llenen el pasillo de agua. Después, la cena… donde uno no quiere lo que hay y el otro quiere repetir lo que no hay.
Y cuando crees que ya está… empieza el minijuego de “una historia, mamá, porfa”, o “jugamos a las canastas en la papelera”, o la más reciente: “¡Lucha de espadas láser en pijama!”
Una cree que a las 21:30 se apagarán las luces… pero termina negociando la paz como si estuviera firmando los acuerdos de Ginebra.
Y cuando, finalmente, se duermen… tú te sientes como quien ha terminado el videojuego completo con los ojos rojos, los nervios templados y el alma exhausta… pero feliz. Porque lo has logrado. Otro día ganado. Otro logro desbloqueado.
💡 CONSEJOS PARA JUGAR EN MODO MADRE EXTREMA Y NO MORIR EN EL INTENTO:
- Organízate como si fueras a la “guerra”: listas, alarmas, mochila lista desde la noche anterior.
- Haz del humor tu superpoder: ríete en lugar de llorar cuando pisen el yogur con calcetines blancos.
- Ten una playlist épica: la música puede salvarte la vida (y tapar las discusiones).
- Haz pausas para ti, aunque sean de 7 minutos y medio.
- Recuerda: estás criando, no sobreviviendo. Aunque algunas tardes… se parezca mucho.
Y tú, ¿en qué nivel del juego estás ahora mismo? ¿Has sobrevivido a alguna pantalla especialmente dura esta semana?
¡Cuéntamelo en los comentarios! Que este juego lo jugamos mejor cuando compartimos los bugs y nos reímos juntas.
Hasta el próximo episodio de “Elena Ramírez 360º”, donde seguiré subiendo niveles, desbloqueando aventuras y sobreviviendo a diario en este videojuego llamado maternidad con humor, nervio y rímel intacto.