Los Scape Rooms: Aventuras frikis y terrores nocturnos
¡Hola, friki del escapismo y la aventura!
Hoy te traigo un tema que te hará saltar de emoción (y tal vez de miedo): los Scape Rooms. Para los despistados, un Scape Room es una experiencia de inmersión donde te encierran en una habitación o “casa/local” temáticos y tienes que resolver acertijos para escapar antes de que se acabe el tiempo. Es como estar dentro de una película de aventuras o de miedo, pero con amigos y mucho más estrés.
La pandilla friki del escapismo
He tenido el placer de vivir varias de estas experiencias, siempre acompañada de mis amigos frikis del escapismo: Juanma, Raúl, David, Lucas, Jesús y Sandra. Ellos son los verdaderos expertos, con más de 100 Scapes a sus espaldas por toda España. Yo los llamo “los Houdini modernos” porque tienen un talento especial para resolver hasta el enigma más enrevesado.
Temáticas para todos los gustos
Los Scape Rooms vienen en todas las formas y colores: misterios policiales, aventuras épicas, historias de ciencia ficción y, mis favoritos, los de terror. Porque, admitámoslo, nada como un buen susto para hacer que el corazón se acelere y el cerebro se ponga en marcha. Y si hay actores interactuando contigo, ¡la adrenalina sube al máximo!
Scapes de Terror: Jack el Destripador y La Monja
Recientemente, me enfrenté a dos de los Scape Rooms más aterradores que existen: “Jack el Destripador” y “La Monja”. Estos Scapes no son para pusilánimes, ya que incluyen actores que pueden interactuar contigo, agarrarte de los tobillos e incluso arrastrarte por túneles oscuros.
Jack el Destripador. En “Jack el Destripador”, te encuentras en el Londres victoriano, intentando escapar del infame asesino. Para empezar te meten en la sala con los ojos cerrados o una venda… y cuando encienden una luz tenue, te encuentras metido en una celda de un metro cuadrado, de la que tienes que apañártelas para salir. Aquí te pueden ayudar mucho las series o películas que hayas visto de Asesinos en serie. Y aunque creas que tu idea es descabellada, pruébala, porque lo mismo estás en lo cierto.
La Monja. Luego está “La Monja”, ambientado en un convento abandonado. Aquí, los actores son maestros del susto. En una ocasión, me pusieron unas esposas, pero gracias a mis muñecas de bicho palo, pude quitármelas sin llave. El máster del juego se pasó la hora que quedaba de juego llamándome “tramposa” por saltarme la búsqueda de la llave. ¿Qué iba a hacer? ¡Si tengo esa ventaja, hay que aprovecharla!
En otro de los numerosos Scapes de terror que hemos hecho (ya ni recuerdo el nombre), viví una experiencia que todavía me pone los pelos de punta. Mientras intentaba descifrar un código, un personaje tenebroso me agarró de los tobillos y comenzó a arrastrarme por un túnel oscuro. Menos mal que estaba allí mi amigo Jesús (cómico y payaso) que al imaginarse solo en ese túnel, no se le ocurrió otra cosa que reventar una puerta cercana de una patada y sacarme por allí. No recuerdo haberme reído tanto en mi vida… El jodío no me quería liberar a mi… lo que no quería es ¡quedarse solo!.
¡Tu turno, friki del escapismo!
Ahora es tu turno, querid@ lector@ y aficionad@ a los Scape Rooms. ¿Cuál ha sido el Scape Room más aterrador que has hecho? ¿Alguna anécdota divertida o espeluznante que quieras compartir? Deja tus comentarios y cuéntame todo. ¡Nos vemos en el próximo post de “Un Rincón para el Friki”!