Hola querid@ lectora,
¿Y qué es la sombra me preguntarás?
Pues para mí, no es más que un recuerdo, un leve recuerdo de que como Mujer con discapacidad, voy siempre acompañada de una pequeña penumbra.
Os cuento que yo he conseguido ser amiga de mi sombra, le dejo que me persiga y me recuerde día a día que yo estoy enferma .
Me susurra al oído: mañana no se te ocurra ir a llevar el abrigo a la lavandería que está cuatro calles más abajo, ya sabes que a la vuelta la pierna derecha, la que se resiente más te va a doler y luego a ver qué vas a tomar, porque el calor seco alivia en el momento pero a la noche no dormirás bien.
Y por supuesto si vas a hacer la compra , no vayas tú sola, ni se te ocurra, empujar el carro lleno de cosas hará que la espalda se te contracture más, así que mejor quédate en el sofá y que vayan tus hijas.
Mi sombra es como la alarma del móvil, yo la pongo pero luego la dejo soñar.
Hace tiempo que aprendí a vivir la vida , a vivir el día a día, a trabajar la resiliencia, a marcarme objetivos, a cambiar una mala información y trasformarla en positivo, a confiar siempre y a saber trasformar los problemas . Realmente eso lo consigo a través de la ACEPTACIÓN.
Y esta Semana Santa me fui el Sábado a Portugal, para arriba , para abajo, ahora vamos a ver esto, ahora corre que cae una tormenta de esas que te destiñen hasta los cordones de las zapatillas, jajaja, literalmente.
Y me lo pasé estupendamente, disfruté del día sin acordarme de la sombra, la verdad que el Domingo para mí fue día de descanso, de desconexión total, de no contestar al teléfono, de fatiga física y mental.
Pero me compensa tanto disfrutar siempre que puedo, que para mí la sombra , solo es eso, una simple SOMBRA.
Un saludo , y espero que me preguntes cositas o me cuentes las tuyas.