En este momento del año en que los días se van haciendo más cortos y el tiempo empieza a refrescar, te propongo querida lectora un paseo virtual desde tu casa, si no te apetece mucho salir a la calle paraguas en mano. No hace falta salir al exterior para consumar la pasión de nuestra curiosidad. Por suerte, la Biblioteca Nacional de Madrid pone a nuestra disposición una nueva guía de manuscritos iluminados con más de doscientas joyas medievales digitalizadas. Es un recorrido que recomiendo por su originalidad.
El inicio del paseo es sencillo. Te sientas en tu sillón favorito, te acurrucas en él y colocas a tu lado una taza de café con leche, un chocolate caliente o un té con limón. Dependerá de los gustos. Después tecleas desde cualquier dispositivo, y en cualquier navegador, Biblioteca Nacional. El libro ilustrado español: manuscritos iluminados. Y se hace la magia: inmediatamente aparece un índice desplegado con pestañas de libros ilustrados mozárabes, románicos, góticos o renacentistas. Se puede ir pasando de uno a otro.
Como bien aclara la guía del inicio, además de los famosos beatos con comentarios bíblicos, vamos a encontrar un catálogo extenso de libros históricos, algunos de música litúrgica, que se ilustraron en los monasterios de la península ibérica durante la Edad Media. Para su localización, se ha incluido un mapa interactivo con los principales centros monásticos españoles. En el apartado de la iconografía se explica que de un simple vistazo podemos entrar en el arcano medieval, lleno de símbolos y de imágenes que están fuera de nuestro repertorio. La lejanía en el tiempo convierte a los manuscritos que se custodian en verdaderas maravillas para los ojos actuales. Por ejemplo, los interiores de la vivienda de la Virgen María en el diálogo con Gabriel contienen detalles cotidianos. Los bestiarios necesitan cierta interpretación ya que hay muchas imágenes de animales, tanto en las iniciales como en los márgenes de los textos. Hay criaturas fantásticas como los leones alados, las aves del paraíso y los unicornios y también animales cotidianos. En este punto se explica que los conejos se asociaban a la fertilidad y a la sexualidad desenfrenada y por eso se relacionaban con la lujuria.
En otro apartado se enseña el simbolismo de los colores. El dorado se asocia al sol, a la energía, a lo sobrenatural y lo divino, mientras que el amarillo es signo de decadencia y enfermedad; también es símbolo de traición y engaño y por esa razón a Judas se le suele vestir de amarillo. El rojo símbolo de la sangre y la pasión de Cristo, y el azul celeste, símbolo de la gloria de Dios, han llegado hasta la pintura de siglos posteriores. Yo aconsejo detenerse en las iniciales con las que empiezan algunos textos por ver sus filigranas y arabescos, de una belleza inusitada.
Todo ello, sin salir de casa.