La costumbre se hace historia,
si es que uno lo permite,
si conviene lo vivido
si hemos caído en lo rutinario.
Se hace propia,
leal compañera,
deviene el mismo juego,
con mismos contrincantes,
con mismos resultados.
Y por costumbre queremos,
y por costumbre amamos,
por costumbre nos adaptamos
al ser que está a nuestro lado,
ya que por costumbre no gritamos
que la costumbre nos está apagando.
Y por costumbre soportamos,
y por costumbre nos quedamos,
por cobardes, por temor a estar solos
ya que por costumbre,
no lo estamos.
Un comentario
Hermosas palabras llenas de sabiduría, vivamos. Es un llamado de despertar para el alma. Gracias, gracias, gracias.