No es un gran día
para que me regales tu rosa de viernes
a cambio de un beso…
Tampoco lo es, para escuchar tu “te quiero”
en esta tarde oscura
.
Mucho menos pretender
que te abrace
y refugiarme en tu cariño…
No entiendes,
es día de soltar mi locura
y develar la sinceridad.
Tan solo es mi día de soledades
de encontrar entre tantos misterios
mis grandes verdades.