Sueño a corazón abierto
recorriendo mi propio abismo
sin espíritu ni materia,
solo es mi mente la que navega.
Sueño despierta mientras respiro
retratando miserias en días de hastío
rescatando ternuras en rincones lejanos
evadiendo tristezas cuando rozan mis manos.
Sueño consciente en mi frágil conciencia
con seres ideales de fiel apariencia,
con inolvidables momentos del pasado y futuro,
con incalculables deseos de buenos augurios.
Sueño y actúo en mi propio sueño
como principal y radiante protagonista,
dueña absoluta del final feliz,
aunque sea por vez primera,
una egoísta….