La sensación de llegar tarde
Como cuando llegas tarde a una cita o a una reunión, y al salir de casa o bajarte del coche se mezcla la sensación de haber olvidado algo… y no saber qué.
Esa ansiedad, esos nervios que se meten en el cuerpo, como si quisieras correr para llegar pero no pudieras, porque estás en medio de un atasco.
Y se agarra, como una pulmonía en el pecho. Te cuesta hasta respirar.
Aunque no paras de repetirte mensajes como: “no pasa nada”, “seguro que sí llego”, miras el reloj, y tienes tiempo de sobra… pero el coche de delante no se mueve.
O ese día decidiste optar por el transporte público y el metro se ha quedado parado.
Miras y miras el reloj.
Tienes tiempo, pero aun así la sensación de llegar tarde no se va.
Y crece.
Y crece la angustia en el pecho y en el estómago.
Un momento que se acerca
Así, justo así me siento desde hace unos días.
Me pregunto si reconoces esta sensación, si eres capaz de comprenderme.
Queda poco para que llegue un gran momento, un momento que cambiará mi vida para siempre.
Siento que llego tarde, pero que todavía tengo tiempo.
Feliz semana 🧡