“El espejo me dice guapa
Estás en tu mejor etapa
Ay, quiérete, sacúdete
Que lo malo es un TDT”
Kany García
Sin lugar a dudas, la culpable de este post, es esta increíble mujer Kany García. El título de la canción, es el siguiente: (DPM)
Es la experiencia de dejar atrás una historia, para comenzar de nuevo, la canción no tiene desperdicio y me hacía bastante ilusión compartirla con vosotras.
Y es qué, ¿Cuántas veces, has sentido que no era el momento perfecto?, el momento oportuno, el ideal.
Ese que te sale de dentro, “no es mi momento” o “no es el momento”
Vivo con una serie de obligaciones y siempre me quedo la última, incluso puedo llegar a dejar de hacer cosas importantes para mí por el simple pesar de decir no. Para mí nunca es el momento perfecto.
Es curioso, porque siempre me digo: “Esta es la última vez”; nunca llega del todo esa última vez. Siempre me siento en el compromiso o en la obligación, ese sentimiento pesa bastante, no puedo dejar sola a la otra persona.
¡Cómo voy a dejarte en apuros! ¡Imposible!
Así que sí, no es el momento perfecto…pero, ¡para mí!
Ahora le sumo el hecho de convivir con EM, que termino tan agotada, que el poquito tiempo que me queda, es para equilibrar la balanza del descanso.
Hay un par de cosas intocables, que de alguna manera me impuse, para poder salir del ciclo de estar disponible 24/7.
Poder ofrecerme a mí misma un espacio para mí.
¿Disfrutas de un pequeño espacio para ti?, si es así, vas por el camino correcto.
En caso contrario, te animo mucho a que busques aquello intocable y que te haga apagar los problemas. Un tiempo para ti.
Ese ratito que te dedicas, sabe a gloria, como cuando llegas a casa y te quitas la ropa, te enfundas el pijama y dices: ¡buff, se acabó!, bueno, pues mucho mejor todavía.
Es todo un proceso eso de dedicarse tiempo, al comienzo hasta miedo tienes…puedes comenzar hacer aquello que siempre tuviste en mente, y que entre unas cosas y otras ibas dejando para después. Al comienzo sentía: “yo que hago aquí” “con todas las cosas que tengo que hacer”, a medida que va avanzando la experiencia, no quieres abandonar la atracción.
Ese momento en el que la risa se dispara y te inunda el cuerpo.
Desgraciadamente, suelo observar que hasta que no sucede algo terrible en nuestras vidas, no nos damos cuenta de cuánto valen…no cuánto cuestan, que eso es otra.
Hay mucho a lo que se puede poner remedio, dejar que pase el tiempo no soluciona nada, porque lo que pasa es eso, el tiempo y esto es lo único que no podremos recuperar y en mi caso tomar café frío, no me gusta.
¿Merece la pena atarse a lo que te está atando?, aquello que te corta las alas y la risa. La risa está muy cotizada.
Da mucho miedo empezar de nuevo, de cero, más cuando mires donde mires las paredes están vacías, en blanco.
Al final, ese empezar de nuevo es en una parte concreta de tu vida, de la mía.
Bueno sí, querido diario en mi caso la reconstrucción es mucho mayor, pienso que merece la pena intentarlo. Porque sí, porque esta es y será mi mejor etapa. He aprendido mucho y es hora de utilizarlo.
Muchas paredes en blanco que colorear.
Nunca será el momento perfecto para nada, si uno se la pasa enfrascado en crear el momento perfecto. ¡¡Lánzate y que pase lo que tenga que pasar!!