Te miro y me siento orgullosa de ver en qué persona te estás convirtiendo.
Me regalaste uno de los títulos más bonitos e importantes de mi vida.
Me enseñaste a querer con dulzura, alegría y amor sincero, ese que no pide nada a cambio.
La primera bebé de la familia… ¡Qué orgullo para todos! Qué alegría haber podido compartir todos estos años contigo.
Este comienzo es tuyo. Disfrútalo.
Nunca pierdas la cabeza, por despistada que puedas llegar a estar.
Aunque el rumbo sea inseguro, pisa fuerte al caminar.
Sé siempre tú, porque eso es más que suficiente. Estando en el lugar correcto y con las personas adecuadas, te aseguro que no necesitas ser otra cosa.
Vive. Vive todo, porque el tiempo pasa muy deprisa.
Tropieza. Tropieza sin culpa ni pena, porque así es como nunca olvidarás lo que has aprendido.
Ríe. Ríe a carcajadas y llora cuando tengas que llorar. Las lágrimas lo purifican todo.
Nunca pierdas tu rumbo, aunque a veces puedas andar en círculos y creas que no vas a llegar.
Siempre estaremos para darte el empujón que puedas necesitar.
Sueña. Sueña a lo grande y atrévete a cumplir tus sueños.
Aprende, estudia, entiende.
Siempre aquí, contigo. ❤️
Tu tita Estefa